Portal    Foro    Buscar    FAQ    Registrarse    Conectarse
Mensaje del equipo




Publicar nuevo tema  Responder al tema 
Página 1 de 1
 
 
Blas De Lezo
Autor Mensaje
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Blas De Lezo 
 
Este tema no sabía donde ubicarlo, con permiso de nuestro administrador voy a poner una serie de biografías de héroes españoles, son caballeros, conquistadores, navegantes, militares, personajes ilustres... a los que siempre he admirado, de distintas épocas, tratando en la medida de nuestras posibilidades de hacerles un pequeño pero merecido homenaje en el foro de xerbar, espero que a alguien le pueda interesar este hilo.

El primer trabajo recopilatorio, está dedicado para mí al mayor héroe que ha dado España. Fue un gran marino, se trata del almirante guipuzcoano Blas de Lezo y Olavarrieta apodado "patapalo o mediohombre". Según sus biógrafos: antes de los 18 años ya había perdido un ojo y una pierna, durante el sitio a Barcelona, quedó manco y en otras batallas fue herido en distintas partes de su malogrado físico.

 0_42cam00163_1416521123_391034

Blas de Lezo, fue uno de nuestros más brillantes y heroicos almirantes, fue el almirante español que humilló a los ingleses, al que España tiene olvidado como a tantos grandes personajes que no hemos sabido guardar memoria, como hacen otras naciones con sus figuras más ilustres.

Blas de Lezo, participó en 22 batallas y expediciones, capturó decenas de buques al enemigo y, su actuación decisiva en 1741 durante la defensa de Cartagena de Indias, posibilitó que España salvaguardara sus rutas marítimas con América 60 años más...

Espero que la información recogida de este valiente militar, quizá el mayor de los héroes que ha dado España, sea de vuestro interés.





Lista completa de trabajos realizados de grandes biografías de ilustres españoles o asimilados




Blas de Lezo y Olavarrieta


 1blas_de_lezo_y_olavarrieta

Blas de Lezo y Olavarrieta. 1735. Retrato conservado en el Museo Naval de Madrid.

Lugar de nacimiento Pasajes, Guipúzcoa, España
Lugar de defunción Cartagena de Indias, Nueva Granada
Lealtad España
Años de servicio 1704 – 1741
Rango Almirante General
Mandos Armada española
Batallas/guerras Guerra de Sucesión Española. Guerra de la Oreja de Jenkins



Resumen Biográfico


 0blas_de_lezo_unknown_author Retrato de Blas de Lezo. Museo naval de Madrid

Blas de Lezo y Olavarrieta (Pasajes, Guipúzcoa, España, 3 de febrero de 1689 – Cartagena de Indias, Colombia, 7 de septiembre de 1741), almirante español conocido como Patapalo, o más tarde como Mediohombre, por las muchas heridas sufridas a lo largo de su vida militar, fue uno de los mejores estrategas de la historia de la Armada Española, y al mismo tiempo uno de los mayores desconocidos.

Fue un marino de reconocido talento y genialidad, cuya brillante carrera aseguró el dominio marítimo del Imperio Español durante 60 años más. Y, sin embargo, murió en el olvido.

Blas de Lezo y Olavarrieta pertenecía a una familia con ilustres marinos entre sus antepasados, en un pueblo prácticamente dedicado en exclusiva a la mar. Se educó en un colegio de Francia y salió de él en 1701, para embarcar en la escuadra francesa. Luis XIV había ordenado que hubiese el mayor intercambio posible de oficiales entre los ejércitos y las escuadras de España y Francia. Con apenas 12 años (1701), se enrola como guardiamarina al servicio del conde de Toulouse, Alejandro de Borbón, hijo de Luis XIV. Se integró en la armada francesa, en ese momento aliada de España en la Guerra de Sucesión, que acaba de empezar, al morir Carlos II sin descendencia.

La guerra enfrenta a Felipe de Anjou, apoyado por Francia y nombrado heredero por el rey español con el archiduque Carlos de Austria, apoyado por Inglaterra, ya que esta última temía el poderío que alcanzarían los Borbones en el continente. La escuadra francesa había salido de Tolón y en Málaga se habían unido algunas galeras españolas mandadas por el conde de Fuencalada. Frente a Vélez-Málaga se produjo el 24 de agosto de 1704 la batalla naval más importante del conflicto. En dicho combate se enfrentaron 96 naves de guerra franco-españolas (51 navíos de línea, 6 fragatas, 8 brulotes y 12 galeras, sumando un total de 3577 cañones y 24.277 hombres) y la flota anglo-holandesa, mandada por el almirante Rooke y compuesta por 53 navíos de línea, seis fragatas, pataches y brolotes con un total de 3614 cañones y 22.543 hombres. dando como resultado al final de la contienda 1.500 y 2.700 bajas, respectivamente.


 2escudo_de_blas_de_lezo_i_marqu_s_de_ovieco

Escudo de Blas de Lezo, I marqués de Ovieco

Blas de Lezo participó en aquella batalla batiéndose de manera ejemplar hasta que una bala de cañón le destrozó la pierna izquierda, teniéndosela que amputar, sin anestesia, por debajo de la rodilla. Cuentan las crónicas que el muchacho no profirió un lamento durante la operación. Debido al valor demostrado tanto en aquel trance como en el propio combate, es ascendido en 1704 a Alférez de Bajel de Alto Bordo por Luis XIV y se le ofrece ser asistente de cámara de la corte de Felipe V. Siguió su servicio a bordo de diferentes buques, tomando parte en las operaciones que tuvieron lugar para socorrer las plazas de Peñíscola y Palermo, en el ataque al navío inglés Resolution de 70 cañones, que terminó con la quema de este, así como el apresamiento de dos navíos enemigos que fueron conducidos a Pasajes y Bayona.

Evidentemente necesitó una larga recuperación y rechazó estar en la corte, pues ambicionaba conocer las artes marineras y convertirse en un gran comandante. En 1705 vuelve a bordo y aprovisiona la asediada Peñíscola.


 17_1416518880_784836

Combate de una fragata española contra el navío inglés Stanhope, donde vemos en combate a la fragata de Lezo que ha ganado la posición ventajosa al navío inglés, el cual está siendo machacado por la popa. Es obra de Ángel María Cortellini Sánchez, fechada entre 1900 y 1912. Museo Naval de Madrid

Continúa patrullando el Mediterráneo, apresando numerosos barcos ingleses y realizando valientes maniobras con un arrojo inusitado. Tanto es así que se le premia permitiendo que lleve sus presas a Pasajes, su pueblo natal. Pero enseguida es requerido por sus superiores y en 1706 se le ordena abastecer a los sitiados de Barcelona al mando de una pequeña flotilla. Sirviéndose de su aguda inteligencia, realiza su cometido brillantemente, escapa una y otra vez del cerco que establecen los ingleses para evitar el aprovisionamiento. Para ello deja flotando y ardiendo paja húmeda con el fin de crear un densa nube de humo que ocultase los navíos españoles, pero además carga «sus cañones con unos casquetes de armazón delgada con material incendiario dentro, que, al ser disparados prenden fuego a los buques británicos»[cita requerida]. Los británicos se ven impotentes ante tal despliegue de ingenio. Posteriormente se le destaca a la fortaleza de Santa Catalina de Tolón, donde toma contacto con la defensa desde tierra firme en combate contra las tropas del príncipe Eugenio de Saboya. En esta acción y tras el impacto de un cañonazo en la fortificación, una esquirla se le aloja en el ojo izquierdo, que explota en el acto, perdiendo así para siempre la vista del mismo.


 18_1416518988_946897

Lámina La captura del Stanhope, donde se representa a la fragata jorrando (remolcando) al navío capturado. Las capturas se señalizaban colocando una bandera sobre la del navío capturado, como vemos en la pintura. Obra anónima, Museo Naval de Madrid.

Ostentó el mando de diversos convoyes que llevaban socorros a Felipe V, burlando la vigilancia inglesa sobre la costa catalana. En 1711 sirvió en la Armada a las órdenes de Andrés Pez. En 1713 ascendió a capitán de navío y en 1714 durante el segundo sitio de Barcelona, una grave herida le inutilizó el brazo derecho. En esa época, y al mando de una fragata, apresó once navíos británicos, entre ellos el emblemático Stanhope, navío de gran poder ofensivo.


 3fragata_de_blas_de_lezo_remolcando_el_buque_brit_nico_stanhope
 
Fragata de Blas de Lezo remolcando al buque británico Stanhope

Tras una breve convalecencia es destinado al puerto de Rochefort, donde le ascienden a Teniente de Guardacostas en 1707. Allí realizará otra gran gesta rindiendo en 1710 una decena de barcos enemigos, el menor de 20 piezas. Por estas fechas tiene lugar el referido combate con el Stanhope (70) comandado por John Combs, que le triplicaba en fuerzas. Se mantuvo un cañoneo mutuo hasta que las maniobras de Lezo dejaron al barco enemigo a distancia de abordaje, momento en el que ordenó lanzaran los garfios para llevarlo a cabo: «Cuando los ingleses vieron aquello, entraron en pánico». El abordaje de los españoles era una temible maniobra ofensiva, que los ingleses temían particularmente: los navíos españoles cañoneaban de cerca, tras lo cual lanzaban garfios y abordaban el navío contrario, buscando el cuerpo a cuerpo, hasta la rendición del enemigo. De este modo, con tripulaciones muy inferiores en número, los navíos españoles lograban apresar otros con mucha mayor dotación y porte.. Blas de Lezo se cubrió de gloria en tan fenomenal enfrentamiento, en el que incluso es herido, y es ascendido a Capitán de Fragata.


 7estatua_de_blas_de_lezo_en_la_plaza_de_col_n_en_madrid

Estatua de Blas de Lezo en la Plaza de Colón en Madrid.

En 1712 pasa a servir bajo las órdenes de Andrés del Pez. Este afamado almirante quedó maravillado ante la valía de Lezo y emitió varios escritos que le valieron su ascenso a Capitán de Navío un año más tarde. Posteriormente participó en el asedio a Barcelona al mando del Campanella (70), en el que el 11 de septiembre de 1714, al acercarse con demasiado ímpetu a sus defensas, recibe un balazo de mosquete en el antebrazo derecho, quedando la extremidad sin apenas movilidad hasta el fin de sus días. De esta manera con sólo 25 años tenemos al joven Blas de Lezo tuerto, manco y cojo.


 16_1416518710_674876

Batalla de Vélez-Málaga, por Isaac Sailmaker. National Maritime Museum, Londres

En 1715, al mando de Nuestra Señora de Begoña (54), y ya repuesto de sus heridas, se dirige en una extensa flota a reconquistar Mallorca, que se rinde sin un solo fogonazo.

Terminada la Guerra de Sucesión, se le confió el buque insignia Lanfranco. Un año después parte hacia La Habana escoltando a una flota de galeones en el Lanfranco (60), barco que será retirado del servicio debido a su calamitoso estado a su regreso a Cádiz.


 15blas_de_lezo_estatua_bronce_01

Estatuilla en bronce del marino Blas de Lezo considerado una leyenda viva para la Armada española, donada al Museo Naval, Madrid.

Allí se queda hasta 1720, cuando se le asigna un nuevo navío bautizado también como Lanfranco (62), conocido asimismo como León Franco y Nuestra Señora del Pilar, y se le integra dentro de una escuadra hispano-francesa al mando de Bartolomé de Urdizu con el cometido de limpiar de corsarios y piratas los llamados Mares del Sur, o lo que es lo mismo, las costas del Perú. La escuadra estaba compuesta por parte española de cuatro buques de guerra y una fragata, y por parte francesa por dos navíos de línea. Sus primeras operaciones fueron contra los dos barcos, el Success (70) y el Speed Well (70) del corsario inglés John Clipperton, que logró evitarles y tras hacer algunas capturas huyó a Asia, donde fue capturado y ejecutado.


 4plano_de_cartagena_de_las_indias_realizado_en_1735_y_publicado_en_la_obra_relaci_n_hist_rica_del_viaje_a_la_am_rica_meridional_de_jorge_juan_y_antonio_de_ulloa

Plano de Cartagena de las Indias realizado en 1735 y publicado en la Obra Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, de Jorge Juan y Antonio de Ulloa.

Blas de Lezo contrajo matrimonio en el Perú en 1725. En 1730 regresó a España y fue ascendido a jefe de la escuadra naval del Mediterráneo. Habiendo surgido diferencias con las república de Génova, España estaba resentida por la conducta observada por aquel estado, y no de acuerdo con sus procedimientos, el general Lezo, por orden superior, se personó en aquel puerto con seis navíos y exigió, como satisfacción, el pago de los dos millones de pesos pertenecientes a España que se hallaban retenidos en el Banco de San Jorge, además de un homenaje a la bandera real de España. Mostrando el reloj a los comisionados de la ciudad, que buscaban el modo de eludir la cuestión del pago, fijó un plazo transcurrido el cual la escuadra rompería el fuego contra la ciudad. Los dos millones de pesos recibidos fueron enviados, por orden del rey, medio millón para el infante don Carlos y el resto fue remitido a Alicante para sufragar los gastos de la expedición que se alistaba para la conquista de Omán.


 5plano_de_la_bah_a_de_cartagena_de_indias_realizado_en_1735_y_publicado_en_la_obra_relaci_n_hist_rica_del_viaje_a_la_am_rica_meridional_de_jorge_juan_y_antonio_de_ulloa

Plano de la Bahía de Cartagena de Indias realizado en 1735 y publicado en la Obra Relación Histórica del Viaje a la América Meridional, de Jorge Juan y Antonio de Ulloa.

En reconocimiento de sus servicios al Rey, éste le concede en 1731 como estandarte para su capitana la bandera morada con el escudo de armas de Felipe V, las órdenes del Espíritu Santo y el Toisón de Oro alrededor y cuatro anclas en sus extremos.

En 1732, a bordo del Santiago mandó una expedición a Orán con 54 buques y 30.000 hombres, y rindió la ciudad, si bien cuando se marchó, Bay Hassan logró reunir tropas y sitiarla. Lezo retornó en su socorro con seis navíos y 5.000 hombres, logrando ahuyentar al pirata argelino tras reñida lucha. No contento con esto, persiguió su nave capitana de 60 cañones, que se refugió en la bahía de Mostagán, baluarte defendido por dos castillos fortificados y 4.000 moros. Ello no arredró a Lezo, que entró tras la nave argelina despreciando el fuego de los fuertes, incendiándola y causando además grave ruina a los castillos. Patrulló después durante meses por aquellos mares, impidiendo que los argelinos recibieran refuerzos de Estambul, hasta que una epidemia le forzó a regresar a Cádiz.


 13_carthag_ne_d_cembre_2008

Castillo de San Felipe de Barajas. Cartagena, Colombia

El rey le ascendió en 1734 a teniente general de la Armada. Regresó a América con los navíos Fuerte y Conquistador en 1737 como comandante general de Cartagena de Indias, plaza que tuvo que defender de un sitio (1741) al que la había sometido el ataque del almirante inglés Edward Vernon. La excusa de los ingleses para iniciar un conflicto con España fue el apresamiento de un barco corsario comandado por Robert Jenkins cerca de la costa de Florida. El capitán de navío Julio León Fandiño apresó el barco corsario, y cortó la oreja de su capitán al tiempo que le decía (según el testimonio del inglés): «Ve y dile a tu rey que lo mismo le haré si a lo mismo se atreve.». A la sazón, el tráfico de ultramar español se veía constantemente entorpecido e interrumpido por los piratas ingleses. En su comparecencia ante la Cámara de los Lores, Jenkins denunció el caso con la oreja en la mano, de ahí que los ingleses conozcan el conflicto como «Guerra de la oreja de Jenkins».


 12san_sebastian_diputacion_foral_de_gipuzkoa_07

San Sebastian - Diputacion Foral de Guipuzcoa

Vernon estaba envalentonado tras el saqueo de la mal guarnecida plaza de Portobelo (Panamá), y el inglés desafió a Lezo, a lo que el marino español contestó: «Si hubiera estado yo en Portobelo, no hubiera su Merced insultado impunemente las plazas del Rey mi Señor, porque el ánimo que faltó a los de Portobelo me hubiera sobrado para contener su cobardía». La flota inglesa, la agrupación de buques de guerra más grande que hasta entonces había surcado los mares (2.000 cañones dispuestos en 186 barcos, entre navíos de guerra, fragatas, brulotes y buques de transporte, y 23.600 combatientes entre marinos, soldados y esclavos negros macheteros de Jamaica, más 4.000 reclutas de Virginia bajo las órdenes de Lawrence Washington, medio hermano del futuro libertador George Washington), superaba en más de 60 navíos a la Gran Armada de Felipe II. Esta flota ha sido la segunda más grande de todos los siglos, después de la armada que atacó las costas de Normandía en la Segunda Guerra Mundial. Para hacerse idea del mérito estratégico de la victoria, baste decir que las defensas de Cartagena no pasaban de 3.000 hombres entre tropa regular, milicianos, 600 indios flecheros traídos del interior, más la marinería y tropa de desembarco de los seis únicos navíos de guerra de los que disponía la ciudad: el Galicia que era la nave Capitana, el San Felipe, el San Carlos, el África el Dragón y el Conquistador. Blas de Lezo, sin embargo, contaba con la experiencia de 22 batallas. Fue una gran victoria con una enorme desproporción entre los dos bandos.

Tan colosal derrota de los ingleses aseguró el dominio español de los mares durante más de medio siglo hasta que lo perdió en Trafalgar, cosa que la historia inglesa no reconoce. Humillados por la derrota, los ingleses ocultaron monedas y medallas grabadas con anterioridad para celebrar la victoria que nunca llegó. Tan convencidos estaban de la derrota de Cartagena que pusieron monedas en circulación que decían en su anverso: «Los héroes británicos tomaron Cartagena el 1 de abril de 1741» y «La arrogancia española, humillada por el almirante Vernon».

Fue justo lo contrario. Fue la derrota más importante que tuvo nunca Inglaterra. Con sólo seis navíos y 2.830 hombres, y mucha imaginación, Blas de Lezo derrotó a Vernon, que traía 180 navíos y casi 25.000 hombres.

El héroe falleció en dicha ciudad al contraer la peste, enfermedad generada en la ciudad por los cuerpos insepultos ocasionados por los sucesivos combates. Algunos años más tarde se concedió a la familia Lezo el marquesado de la Real Defensa, quedando perpetuada de este modo, sus hazañas en Cartagena de Indias.

Pocos fueron los que acudieron a su entierro por temor a las represalias de Eslava, Virrey de la ciudad. Este último había tenido continuados enfrentamientos con Blas de Lezo a causa de las decisiones tomadas en la defensa de la ciudad durante el sitio inglés.


 6estatua_de_blas_de_lezo_en_cartagena_de_indias

Blas de Lezo frente al castillo de San Felipe, señalando al horizonte por donde apareció la flota de Vernon en 1741


Su memoria en la actualidad

Su memoria es honrada por la Armada Española, donde su nombre se recuerda con el mayor honor que puede rendirse a un marino español, siendo costumbre que exista un navío de la Armada bautizado con su nombre. El último, una fragata de la clase F-100, la Blas de Lezo (F103), que encalló en 2007 durante unos ejercicio de la OTAN en Escocia, curiosamente, no es el único barco con este nombre que sufre percances, ya que el crucero Blas de Lezo se perdió en 1932 al tocar un bajío frente a Finisterre. Existe una placa en su honor en el Panteón de Marinos Ilustres en San Fernando (Cádiz) donde reposan Héroes de la Real Armada Española.


 11comandante_general_blas_de_lezo_05_2014

Estatua de Blas de Lezo en Cartagena de Indias

Sin embargo, aunque las proezas de Blas de Lezo estén a la altura de los más grandes héroes de la historia, es un personaje prácticamente olvidado. Actualmente, la empresa española DL-Multimedia está preparando un documental sobre su vida para los canales Historia y Odisea. Además, aunque cuenta con calles en Valencia, Málaga, Las Palmas de Gran Canaria , San Sebastián o Pasajes su ciudad natal, se están recogiendo firmas para dedicarle una calle en la capital de España, Madrid.


 19_1416519152_445031

Cartel de la Exposición Blas de Lezo, el valor de Mediohombre, del Museo Naval de Madrid, celebrada entre el 18 de septiembre de 2013 y el 13 de enero de 2014. El éxito de público favoreció que se prorrogase hasta el 3 de marzo. Ha sido la exposición de mayor éxito de las celebradas en el Museo hasta la fecha. (Detalle del retrato de Blas de Lezo de la colección de la condesa de Revilla-Gigedo).

 0_44cam00162


 0_43uniforme_del_teniente_general_blas_de_lezo_museo_naval_madrid

Uniforme del Teniente General Blas de Lezo. Museo Naval, Madrid



Barcos botados en honor a Blas de Lezo


 8_blas_de

Crucero Blas de Lezo. El "Blas de Lezo" en pruebas de mar 1925


 9uss_noa_dd_841_preparando_separa_un_despliegue_en_vietnam_en_noviembre_de_1968

Destructor Blas de Lezo (D-65), preparando separa un despliegue en Vietnam en noviembre de 1968.


 10_fragata_blas_de_lezo_f103_cph_f

Fragata Blas de Lezo (F-103) es una fragata de la Armada Española de la clase Álvaro de Bazán, botada en los astilleros de Izar (actualmente Navantia) en Ferrol y en activo desde 2002. Fue nombrada así en honor al Almirante D. Blas de Lezo y Olavarrieta (1689-1741).



Libros:


 22_1416520991_695495

El vasco que salvó al Imperio español. El almirante Blas de Lezo


 20el_h_roe_del_caribe_la_ltima_batalla_de_blas_de_lezo

El héroe del caribe: La última batalla de Blas de Lezo


 21_1416520668_190208

Blas de Lezo. El Almirante Pata Palo


 23_1416521099_794714

El día que España derrotó a Inglaterra



Enlaces recomendados


Casa de Blas de Lezo (Pasajes): http://historiadeguipuzcoa.blogspot...zo-pasajes.html

Página dedicada a Blas de Lezo: http://singladuras.jimdo.com/la-gue...-y-olavarrieta/

Otra página interesante: http://andaluzencolombia.blogspot.c...la-escribe.html



 1416424873_113640_1416425796_noticia_grande

Estatua del general Blas de Lezo en la plaza de Colón de Madrid. / EFE



Pues esto es todo amigos, espero que este primer trabajo recopilatorio, dedicado para mí al mayor héroe que ha dado España. Se trata del almirante guipuzcoano Blas de Lezo y Olavarrieta apodado "patapalo o mediohombre". Según sus biógrafos: antes de los 18 años ya había perdido un ojo y una pierna, durante el sitio a Barcelona, quedó manco y en otras batallas fue herido en distintas partes de su malogrado físico.


Fuentes y agradecimientos: es.wikipedia.org, museonaval.es, singladuras.jimdo.com, archivodeindias.es, usuarios.lycos.com, elguaridadegoyix, elmundo.es, zonamilitar.com, propias y otras de Internet.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
última edición por j.luis el Jueves, 20 Noviembre 2014, 23:05; editado 7 veces 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Blas De Lezo 
 
¿Qué fue de Blas de Lezo?


80 piezas reconstruyen la vida del tuerto, manco y cojo, que ganó a los ingleses en Cartagena de Indias



 user_50_1379517142_057327_1379517338_noticia_normal

Retrato de Blas de Lezo, de la colección de la condesa de Revilla-Gigedo

Seis navíos de guerra y 3.200 hombres fueron suficientes para que el teniente general de la Armada española Blas de Lezo (Pasajes de San Pedro, 1689-Cartagena de Indias, 1741) se enfrentara a la todopoderosa flota inglesa comandada por el almirante Edward Vernon. El guipuzcoano, de fuerte carácter y gran batallador, no tuvo reparos en luchar contra 90 barcos de bandera inglesa y 30.000 hombres. Defendió Cartagena de Indias (Colombia), clave para mantener el dominio español en América, y tras una cruenta batalla, el militar salió airoso del combate.

 Lo suyo con la mar fue una verdadera vocación. A los 15 años decidió ingresar en la Marina y su valor y coraje le llevó a realizar una carrera meteórica. A los 23 ya era capitán de navío y poco más tarde teniente general, eso sí en el camino perdió un ojo, el brazo y una pierna. Lejos de llevarle a la retaguardia, sus minusvalías le fortalecieron y poco el importó que le llamasen Mediohombre cuando sonaba su pata de palo. "Sus hazañas navales, su participación en episodios clave del siglo XVIII europeo, su coraje en combate, sus convicciones inquebrantables y su calidad como estratega, trazan un relato épico de la vida de Blas de Lezo, y una biografía que por sí sola retrata medio siglo de la historia de España”, así de contundentes retratan al militar las comisarias de la exposición Blas de Lezo, el valor de Mediohombre —Mariela Beltrán y Carolina Aguado—. Su propuesta es el resultado de más de dos años de trabajo para resaltar a un hombre, denostado por la monarquía de los Borbones y enterrado en un lugar del que nadie sabe nada.


 user_50_1379517142_057327_1379517503_sumario_normal

Uniforme diseñado para la exposición, en base al retrato de Blas de Lezo

Ambas mujeres se apasionaron de uno de los marinos más importantes de la historia naval española que por rencillas de la época, malentendidos y envidias quedó absolutamente olvidado en la historia. El enemigo lo tenía en casa, el virrey Sebastián de Eslava. “De haber nacido en otro país sería considerado un héroe y habría centenares de películas, libros y documentales sobre la gestas realizadas por él a lo largo de su vida”, puntualizan las historiadoras.

En los trabajos de investigación que realizaron ambas funcionarias encontraron verdaderas joyas sobre este militar, que se muestran en el Museo Naval hasta enero de 2014. Entre legajos han podido rescatar el diario autógrafo del teniente general en el que relata a Felipe V la defensa de Cartagena de Indias y un manuscrito fechado en 1733 “importante para conocer la construcción naval de la Armada”.


user_50_p_blas_de_lezo_opt_350

Portada Cartel Exposición "Blas de Lezo, el valor de Mediohombre"

En la muestran se exhiben por primera vez en España dos retratos: el del teniente general Sebastián de Eslava, cedido por el Museo de Arte Colonial de Bogotá, y el de Blas de Lezo de la colección particular de la condesa de Revilla-Gigedo. El Museo Naval de Madrid ha restaurado para esta exposición la lauda que encargó el hijo mayor, Blas Fernando de Lezo y Pacheco, para honrar a su padre. Una talla de madera, que se encuentra en el museo San Telmo de San Sebastián, en la que figura el escudo de armas de la casa y el nombre del marino.

La exposición, según sus organizadores, supone “un homenaje a una de las grandes figuras de la Armada en la primera mitad del siglo XVIII”.


elpais.com / armada.mde.es



 

Desde luego es un personaje irrepetible, un héroe español del siglo XVIII merecededor de todos los honores. La muestra del Museo Naval de Madrid honra a Blas de Lezo, el mejor marino de la Armada española, tristemente desconocido para la mayoría. Si hubiese sido inglés o americano a buen seguro le habrían dedicado películas y homenajes por sus gestas.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Inauguración Del Monumento A Blas De Lezo En Madrid 
 
.


Inauguración del Monumento a Blas De Lezo en Madrid



Inauguración del monumento al Teniente General de la Armada Don Blas de Lezo y Olavarrieta



 61_1416479734_340426

Momento en el que el Rey Don Juan Carlos descubre la placa conmemorativa del monumento al Teniente General de la Armada Don Blas de Lezo y Olavarrieta. Plaza de Colón. Madrid.

Don Juan Carlos presidió la inauguración del monumento, obra del artista Salvador Amaya, ubicado en los Jardines del Descubrimiento de la madrileña Plaza de Colón, que rinde homenaje a Blas de Lezo y Olavarrieta, primer Marqués de Ovieco, uno de los marinos más importantes de la historia española. La escultura, en bronce, refleja al gran marino español y dará fe de quien fue uno de los mejores marinos de la Armada Española. El Ayuntamiento de Madrid ha colaborado en esta iniciativa con la Asociación Monumento a Blas de Lezo, que ha promovido la cuestación popular con la que se ha sufragado.

Acompañaron a Su Majestad el Rey Don Juan Carlos en este acto el presidente de la Asamblea de Madrid, José Ignacio Echeverría; la alcaldesa de Madrid, Ana Botella; el secretario de Estado de Cultura, José María Lasalle; el jefe de Estado Mayor de la Armada, almirante Jaime Muñoz-Delgado; el embajador de la República de Colombia en España, Fernado Carrillo, y el presidente de la Asociación Pro Monumento a Blas de Lezo / Amigo de Blas de Lezo, Íñigo Paredes, entre otras personalidades.


 62_1416479779_840023

Su Majestad el Rey Don Juan Carlos presidió la inauguración de este reconocimiento a la figura de uno de los marinos más importantes de la historia española.

Para llevar a cabo el proyecto se constituyó un grupo de trabajo formado por instituciones como la Armada Española, la Real Academia Española, la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, la Real Academia de la Historia, la Casa de América, el Instituto de Estudios Madrileños, la Asociación Monumento a Blas de Lezo, los Grupos Municipales del Ayuntamiento de Madrid; a título individual Hugo O'Donnell, Hermann Tertsch y Luis del Rivero, y las áreas de Gobierno de Movilidad y Medio Ambiente, y de las Artes, Deportes y Turismo del Ayuntamiento de Madrid.


 60_1416479858_429380

Don Juan Carlos, acompañado por las autoridades presentes en el acto, recibe los honores a su llegada a la Plaza de Colón

La inauguración de este monumento supone el saldo de una deuda histórica con la figura de Blas de Lezo que, pese a ser uno de los marinos más importantes de la historia naval española, no contaba con un espacio dedicado en la capital. A partir de ahora se podrá recordar al insigne militar español en una plaza que guarda especial vinculación con la Armada, ya que en ella se encuentra los monumentos a otros marinos ilustres como Cristóbal Colón y Jorge Juan, así como la bandera de España que custodia la Armada.


 63_1416480022_848320

Vista del monumento al Teniente General de la Armada Don Blas de Lezo y Olavarrieta

Blas de Lezo, que nació en la localidad guipuzcoana de Pasajes, fue unos de los marinos más importantes de la historia naval española. Entre las hazañas de este marino vasco -y por la que comenzó este proyecto-  se encuentra su victoria en 1741 en Cartagena de Indias ante el ataque de una flota inglesa abrumadoramente superior en efectivos, que comandaba el Almirante Vernon. Este hecho evitó que España perdiera la considerada "llave de América". Blas de Lezo era cojo, tuerto y manco desde los veinticinco años, pero su invalidez no le impidió convertirse en uno de los emblemas de la Armada en el siglo XVIII, cuando España era la mayor potencia naval.


 64su_majestad_el_rey_atiende_a_las_palabras_del_jefe_de_estado_mayor_de_la_armada_jaime_mu_oz_delgado_durante_el_acto_de_inauguraci_n_de_momento_al_teniente  

Su Majestad el Rey atiende a las palabras del jefe de Estado Mayor de la Armada, Jaime Muñoz-Delgado, durante el acto de inauguración de momento al Teniente General de la Armada Don Blas de Lezo y Olavarrieta.


Fuente: Casa de S.M. el Rey / Borja Fotógrafos




         

Merecido homenaje al gran héroe español. Para mí -que me léido su historia y tres libros que hablan de su figura-, creo que es el mayor héroe que ha dado España, probablente desde El Cid.
 



 
última edición por j.luis el Jueves, 20 Noviembre 2014, 12:02; editado 1 vez 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Blas De Lezo 
 
Barcelona pide quitar la estatua de Blas de Lezo


Laporta critica que el militar “capitaneó” el bombardeo de la ciudad en 1713 y 1714



 1416424873_113640_1416425796_noticia_grande_1416479043_916836

Estatua del general Blas de Lezo en la plaza de Colón de Madrid. / EFE

El Ayuntamiento de Barcelona, regido por Xavier Trias (CiU), aprobó ayer una moción que insta a la ciudad de Madrid a retirar la estatua de Blas de Lezo, inaugurada el sábado en la plaza de Colón por el rey Juan Carlos I. La propuesta fue aprobada en la Comisión de Presidencia del Ayuntamiento catalán a instancias del grupo municipal de Unitat per Barcelona, que forman el expresidente del FC Barcelona Joan Laporta, y el concejal de ERC Jordi Portabella. Apoyaron la moción los 14 ediles de CiU y los cinco de ICV; se abstuvieron los 11 del PSC; y votaron en contra los nueve del PP.

La moción, una declaración política que no necesita ser relevada al pleno, expresa “el malestar del Consistorio por el homenaje realizado en Madrid al almirante Blas de Lezo e insta a retirar su estatua”. El Ayuntamiento de la capital, regido por Ana Botella (PP), ha preferido esperar a recibir la petición de Barcelona por escrito para pronunciarse.

Durante su defensa de la moción, Laporta criticó “que el homenaje coincida con el año del tricentenario del asedio y caída de Barcelona a manos de las tropas borbónicas, asedio en el que Blas de Lezo tuvo un protagonismo destacado: capitaneó el bombardeo entre 1713 y 1714”. “Bombardear Barcelona no nos parece una contribución generosa y leal, ni podemos considerarle un español ejemplar, homenajear a quien asedió la capital de Cataluña, al cómplice de la pérdida de nuestras libertades, de la prohibición de nuestra lengua y un largo etcétera, no nos parece de justicia, ni digno de admiración”, concluyó.

La estatua se levantó por cuestación popular, a iniciativa de la Asociación Monumento a Blas de Lezo, y con apoyo pleno del Ayuntamiento, que difundió la cuenta a la que hacer aportaciones. Participaron la Armada, las reales Academias de la Historia y de Bellas Artes, la Casa de América y el Instituto de Estudios Madrileños.

Blas de Lezo, nacido en Pasaia (Gipuzkoa) y “cojo, tuerto y manco desde los 25 años”, “fue uno de los marinos más importantes de la historia naval española”, según destaca el Ayuntamiento, y es “venerado como héroe nacional” en Cartagena de Indias. En marzo de 1741, defendió esa ciudad (ahora colombiana) con 6.000 soldados y 990 cañones ante la invasión de las tropas inglesas del almirante Edward Vernon, con 23.600 hombres y 3.000 piezas de artillería.

“Enviaron la mayor fuerza naval conocida hasta entonces en la historia de la humanidad”, según el experto José Vicente Pascual.

Blas de Lezo, que moriría de peste medio año después, les hizo huir tras sufrir miles de bajas.

La inauguración de la estatua supuso, según Botella, un triunfo “sobre quienes pretenden dar por caducada una gran nación como España, cuya continuidad histórica estará siempre garantizada”.


elpais.com



   Este Laporta es un impresentable, y además irrespetuosa para -posiblemente- el mayor héroe que ha dado España, aunque ele 99,99 de los españoles no lo saben, por que no han leído su impresionante historia, sino que se lo pregunten a los ingleses, que aún le tienen repeto, rindiéndoles honores, pues fue un valiente y sagaz enemigo que los ganó en todas las batalls, y fueron muchas, que se enfrentaron a él.
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Blas De Lezo 
 
Una estatua reabre la guerra de 1714


Madrid rechaza quitar la efigie a Blas de Lezo, al que Barcelona culpa de asediar la ciudad




 1416686746_728588_1416687239_noticia_grande

Detalle de una ilustración sobre el primer asedio a Barcelona, datada en 1706, dentro de la exposición 'Memória gráfica de una guerra'.

“En ningún momento, bajo ningún concepto y en ningún caso contemplo quitar el monumento a Blas de Lezo, que lo es a la verdad, contra el olvido y contra la manipulación de quienes pretenden cambiar la historia de una gran nación como es España”, ha respondido la alcaldesa de Madrid, Ana Botella (PP) a EL PAÍS sobre la exigencia del Ayuntamiento de Barcelona (CiU), para que se retire la estatua al militar.

“¿Qué dirían si Barcelona homenajeara a una persona que hubiera bombardeado Madrid?”, se preguntaba el miércoles el primer teniente de alcalde barcelonés, Joaquim Forn (CiU). “Homenajear al cómplice de la pérdida de nuestras libertades, de la prohibición de nuestra lengua y un largo etcétera, no nos parece de justicia, ni digno de admiración”, censuró Joan Laporta (Democràcia Catalana), que, junto a Jordi Portabella (ERC), presentó la moción, informa Clara Blanchar.

Según Laporta, “Blas de Lezo tuvo “un protagonismo destacado” en el asedio a Barcelona, al “capitanear el bombardeo”. En opinión de la historiadora Carolina Aguada, comisaria de la última gran exposición sobre el militar y asesora en la elaboración de la estatua, “ese punto de partida es erróneo”. Según su reconstrucción, aún bajo investigación, Blas de Lezo (Pasaia, 1689) acababa prácticamente de iniciar su carrera y era alférez de bajel de alto bordo cuando le mandaron a Barcelona durante el primer (y fracasado) sitio, en 1706, en el que participó Felipe V y que por mar capitaneó Luis Alejandro de Borbón.

En 1713, relata la historiadora, Barcelona era el último bastión leal al archiduque Carlos de Austria cuando las tropas de Felipe V, comandadas por el duque de Popoli, cercaron de nuevo la ciudad. Blas de Lezo formó parte del asedio por mar como capitán del Campanela en una flota al mando de Manuel López Pintado. En los combates, perdió la movilidad en un brazo por un disparo de mosquete; en 1704 había perdido una pierna en Vélez-Málaga por un cañonazo, y dos años después un ojo en Santa Catalina de Tolón.

Laporta, apoyado por CiU e ICV, le acusa de “capitanear” el ataque a la ciudad condal

“Las autoridades catalanas resolvieron continuar la guerra contra Felipe V ante la posibilidad de perder sus leyes y autogobierno”, aseguró la Generalitat de Cataluña (CiU) con motivo de una exposición en febrero que conmemoraba el tricentenario de la caída de Barcelona. La ciudad “capituló después de 14 meses de asedio” (aquel 11 de septiembre es la fiesta nacional catalana, la Diada).

“Los decretos de Nova Planta (en 1716) pusieron fin a las leyes catalanas y su gobierno. En el siglo XIX, el movimiento catalanista de la Renaixença contribuyó a crear un imaginario colectivo sobre el pasado catalán”, y aquel día “se convirtió en símbolo y un referente importante de las reivindicaciones nacionalistas”, añadía.


 1416686746_728588_1416687339_sumario_grande

Detalle de la estatua a Blas de Lezo inaugurada el día 15 de Noviembre de 2014 en Madrid. / ÁNGEL DÍAZ (EFE)

Así lo explica el catedrático Joaquim Albareda (UPF): “Fue la pérdida de un sistema jurídico y político propio; no sólo se perdieron las Cortes, la Generalitat y un tribunal de tipo constitucional, sino la capacidad de que el hombre común participara en política. De golpe y porrazo, se impuso un sistema militarizado y absolutista”.

Así, la estatua es “inoportuna por sus connotaciones en un momento político ya de por sí bastante complejo y envenenado”. “Con la memoria histórica hay que tener respeto por lo que significa, sobre todo porque en la guerra hubo una España vencida”, zanja.

Botella: “En ningún caso y bajo ningún concepto retiraré el monumento”

Disiente Ricardo García Cárcel, catedrático de la UAB y miembro de la Real Academia de la Historia: “La participación de Blas de Lezo fue casi anecdótica, y no sirviendo a España sino a Felipe V contra los partidarios del archiduque. Me produce un rechazo enorme la interpretación de Guerra de Sucesión en términos de España contra Cataluña. Es falso y maniqueo”. Fernando García de Cortázar, catedrático de Deusto, lo cree “una muestra más de la agotadora campaña nacionalista”. “La derrota de 1714 se prolonga en la imaginación colectiva como esos relatos de ficción que niegan la historia y pretenden reconstruirla. Dudo de que en ninguna parte de Europa se haya asistido a tal labor de manipulación cultural como la que estamos sufriendo con ocasión del tricentenario. Ahora le toca a Blas de Lezo, uno de los marinos más destacados. Aquí no cabe ni indiferencia profesional ni desidia cívica porque el nacionalismo nunca construye sus espejismos sin arrebatarnos nuestras realidades”, asegura.

José Álvarez Junco, catedrático emérito de la UCM, coincide en que “todo esto nada tiene que ver con lo que ocurrió hace 300 años sino que responde a intereses políticos actuales”.

Albareda: “Es inoportuno en un momento ya complejo y envenenado”

La estatua, sin embargo, tuvo una génesis aparentemente inocente, según explica su impulsor, Íñigo Paredes. “Queremos recuperar la memoria de aquel almirante que, ante una flota mucho mayor que la Armada Invencible, hizo gala de un heroísmo inigualable”, señaló en una petición en change.org. Recabó 10.700 firmas, concitó la respuesta entusiasta de Botella, y permitió recaudar 150.000 euros entre ciudadanos de a pie para construir la estatua (obra de Salvador Amaya), que el rey Juan Carlos I inauguró en la plaza de Colón el sábado 15.

La referida gesta fue la defensa victoriosa de Cartagena de Indias (ahora, Colombia) con 6.000 soldados y 990 cañones ante las tropas inglesas, que contaban con 23.600 hombres y 3.000 piezas de artillería. Blas de Lezo murió seis meses después de peste.

Poco antes de la inauguración de la estatua, el edil barcelonés de Cultura, Jaume Ciurana (CiU), publicó en Twitter: “Madrid mañana inaugura una escultura a Blas de Lezo, que, entre otras cosas, bombardeó Barcelona durante el sitio de 1714. En fin”. Aquello levantó una tormenta en esa red social, convirtiéndose en uno de los temas más comentados.

García Cárcel y García de Cortazar rechazan la crítica al militar del siglo XVIII

El miércoles, en el Ayuntamiento catalán, también ICV vio “plenamente justificada” la petición de retirar la estatua. Los socialistas aseguraron no entenderlo, y calificaron la moción de “injerencia” en asuntos de Madrid. Acusaron a los proponentes de querer “borrar todo lo que tiene que ver con la historia común”, pero se abstuvieron; el PP votó en contra. En Madrid, el candidato socialista a la Alcaldía, Antonio Miguel Carmona, achacó el jueves la iniciativa a “la incultura, el provincianismo y un deseo de reescribir la historia para que los hechos cuadren con sus delirios”.

elpais.com




 

No entiendo la polémica suscitada por le estatua dedicada a Blas de Lezo, recientemente inaugurada en Madrid, lo raro e injusto es que desde 1741 que murió el ilustre marino, aún no la tuviera, pues sus méritos son innegables, por muchas interesadas mezquindades que algunos descerebrados 300 años después traten de remover la historia a su conveniencia. Ya sabemos que en aquella época el rey de turno -Felipe V- no era muy apreciado, no solo por los catalanes, sino por la mayoría del sufrido y hambriento pueblo español. En esos tiempos que el imperio estaba en decadencia, siempre había aprovechados. Blas de Lezo en los tiempos del asedio a Barcelona, le pilló muy joven en sus inicios de su brillante y heroica carrera militar; cumplía ordenes y en ningún momento comandaba la expedición. Además aunque interviniese ¿que otra cosa podría hacer? pagó cara su intervención, pues terminó herido e inútil de un brazo, lo cual no le impidió para continuar con su carrera, subiendo en el ecalafón, y sorprendentemente ganó en todas las batallas en las que intervino, la mayoría imposibles o altamente arriesgadas, pues siempre luchaba contra un enemigo muy superior y mejor armado, especialmente fueron sonadas sus batallas contra los piratas ingleses defendiendo el honor y los dominios de España, solo hace falta leer un poco su biografía para entender del tema y no hablar por hablar como se está haciendo.

Fue mutilado de brazo, mano, pierna y multitud de heridas en su malogrado cuerpo, pero nunca se rindió y hasta sus enemigos le respetaba y aún reconocen sus méritos, cosa que en España no se ha hecho como su heroica merecía. En los últimos años, desde que el Museo Naval le dedicó una exposición monográfica, parece que su figura ha tomado impulso y se está dando a conocer su vida y sus hazañas.

Para mí toda esta polémica es interesada y oportunista, no se puede cuadrar la historia a nuestra coveniencia a consta de ensuciar la memoria de uno de los mayores héroes que ha dado nuestro contradictorio país. La figura de Blas de Lezo sobrepasa a todos los políticos y mandatarios de épocas pasadas y actuales, por tanto no ofende el que quiere si no el que puede.

 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Responder citando   Descargar mensaje  
Mensaje Re: Blas De Lezo 
 
La leyenda del barco perdido de Blas de Lezo,
el héroe tuerto, manco y cojo que venció a Inglaterra


Comienza el rescate de uno de los barcos hundidos del almirante español en la batalla de Cartagena, que impidió el paso de los ingleses a Sudamérica

El navío San Felipe bloqueó la invasión inglesa y consiguió que América hablara español




 000_1546855203_746500

Alguno de los investigadores le considera uno de los héroes más notables de la historia de España. También uno de los más olvidados. Incluso le atribuyen el mérito de que en América se hable hoy español. Pero seguimos buscando sus restos en alguno de los viejos caserones coloniales de Cartagena de Indias, la ciudad donde consiguió la victoria que aseguró la hegemonía y la supremacía comercial de España en el Caribe y en América entera hasta la independencia de las colonias.


 01_1546855258_614562

Que el almirante Blas de Lezo fuera tuerto, manco y cojo y que sólo contará con seis navíos y 3.000 soldados frente a la fuerza de invasión británica, la más poderosa de la época -186 naves y 23.600 hombres-, no impidió que capitaneara una de las contiendas más heroicas y recordadas de América. Se libró en 1741, en la bahía de Cartagena de Indias, virreinato de Nueva Granada. En la actualidad, la estatua de Blas de Lezo -regalo de España-, blandiendo una espada con su único brazo, a los pies del Castillo de San Felipe de Barajas de la ciudad colombiana, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, rememora el derroche de ingenio y las dotes del gran estratega.
Un equipo de arqueólogos subacuáticos del Instituto Colombiano de Antropología e Historia reanudará en los próximos meses los trabajos de recuperación de uno de los tres barcos que se hundieron en Bocachica para bloquear el acceso al enemigo por el único canal de entrada a la bahía.


 02_1546855277_117605

El lugar donde ha sido hallado y las características de los restos apuntan a que se trata del galeón San Felipe, pieza clave de la primera parte de la batalla que durante tres siglos ha permanecido como testigo mudo, sumergido en la bahía a cinco metros de la superficie. Allí también se hundieron el África y el San Carlos.

Aunque gran parte del mismo está enterrado, se han logrado rescatar los elementos estructurales que mejor resisten el paso del tiempo y la acción del mar: la quilla, cuadernas, la sobrequilla, vigas de madera, lastres, anclas, cañones o balas de cañón, mantenidas a buen recaudo de los saqueadores y la corrosión marina por las capas de sedimentos.


 03_1546855310_828782

El material emerge hacia un nuevo destino: el laboratorio ubicado en el fuerte de San Fernando de Bocachica -erigido muy cerca del antiguo baluarte de San Luis-, que abrirá sus puertas la próxima primavera con personal de la zona para procesar y conservar los hallazgos que corroboran el naufragio y «la importancia del escenario bélico», asegura la arqueóloga subacuática del ICANH, Lorena Palacio.

«Se halló donde Blas de Lezo quería que se hundiera, en el antiguo canal», afirma. «La técnica constructiva y los primeros análisis, que han detectado indicios del incendio, apuntan con seguridad a que se trata de la nave».


 04_1546855333_213096

En el laboratorio, el primero de este tipo que se crea en Colombia, ya existe una réplica del San Felipe y de otros barcos de la época que son construidos por jóvenes alumnos oriundos de Bocachica en la escuela taller ubicada en el fuerte. Este centro tiene como referencia el Museo Nacional de Arqueología Subacuática (ARQUA), ubicado en Cartagena, Murcia.

Blas de Lezo y Olavarrieta, apodado Patapalo o Mediohombre por las carencias físicas que padecía debido a las heridas de guerra, nació en Pasajes, Guipúzcoa, el 3 de febrero de 1689. Comenzó su carrera militar con apenas 15 años y se ganó el reconocimiento de compañeros y oficiales por sus cualidades y valentía.


 05_1546855350_997126

En 1704, en la batalla de Vélez Málaga, le amputaron una pierna sin anestesia tras recibir un balazo de cañón en la Guerra de Sucesión por el trono de España. En 1707 perdió un ojo y seis años más tarde su brazo derecho quedó inutilizado por un disparo en el segundo sitio a Barcelona.

La tragedia no le impidió seguir en activo. En su trayectoria participó en 22 batallas y expediciones y rindió para España decenas de naves enemigas. Dicen que ha sido, junto con Álvaro de Bazán, el único marino invicto de la Historia de España.


 06_1546855364_480101

Pero su hazaña más destacada se desarrolló entre el 13 marzo y el 20 de abril de 1741, en la batalla de Cartagena de Indias, librada entre los imperios español e inglés. El almirante, Edward Vernon, inició el asalto con 23.600 hombres, 3.000 piezas de artillería y 186 buques. El botín lo merecía. No era el mejor momento para España. Tras firmar el Tratado de Utrecht y perder las posesiones europeas, las ciudades caribeñas eran imprescindibles para asegurar el comercio con América. Y Cartagena era la guinda.

La batalla se encuadra en la Guerra del Asiento, denominada así por el contrato de la monarquía española que permitía a la corona británica, a través de la Compañía del Mar del Sur, el monopolio del comercio de esclavos africanos. El contrato caducaba en 1744 y el rey de España, Felipe V, había anunciado que no lo renovaría. El gran perjuicio que esto suponía para los intereses comerciales británicos junto a los abusos de los contrabandistas dio lugar a la contienda.

Los ingleses eran los mejores astilleros del momento. Al mando de Vernon y con los refuerzos llegados de las colonias norteamericanas y Jamaica, se formó una imponente fuerza de navíos de línea, fragatas, cañoneras, bombardas y transportes. El objetivo era conquistar las principales posiciones en el Caribe español.

Las plazas de Portobelo y Chagres cayeron sin presentar resistencia en apenas dos horas. Fue el impulso que necesitó Vernon para plantear una operación relámpago contra Cartagena.

No habían valorado las bazas con las que contaba la ciudad. España había enviado lo mejor que tenía. Al mando naval estaba el teniente general Blas de Lezo y, al frente de todo, el virrey, Sebastián Eslava, dos militares de reconocido valor, lealtad e inteligencia. Por otro lado, se trataba de una plaza fortificada y protegida a sí misma por una singular configuración geográfica, dividida en dos bahías naturales, con angostos pasos, que dificultarían el avance.

Esperando unos refuerzos de la Habana que nunca llegaron, Lezo decidió resistir con 2.230 militares del ejército regular, 900 marinos, 600 arqueros indios y 1.000 piezas de artillería. El acceso de Bocagrande, por el que no podían entrar barcos de gran porte, se protegió con dos navíos disponibles por si los ingleses intentaban pasar con embarcaciones ligeras. El de Bocachica, cerrado con una cadena, contaba con la batería de San José y el fuerte de San Luis y los cuatro barcos restantes.

Estas maniobras impidieron el acercamiento inglés durante las primeras semanas. Vernon tuvo que franquear las fortificaciones e hicieron su aparición las enfermedades tropicales que acabarían diezmando a los asaltantes.
Pero la diferencia de fuerzas se hizo notar. Tras perder el fuerte de San Luis, se hundieron los buques para bloquear el canal de Bocachica: le prendieron fuego al San Felipe y el África a cañonazos. No fue suficiente. Los españoles tuvieron que abandonar algunos fuertes, como el de Santa Cruz, y el 13 de abril comenzó el cerco a la ciudad con bombardeos.

Parecía que la victoria se decantaría del lado inglés en cuestión de días. En la metrópoli se acuñaron monedas y medallas conmemorativas de la supuesta victoria.

Pero la resistencia nunca se planteó la rendición. Se atrincheró en el Castillo de San Felipe de Barajas, baluarte español en el Caribe y en la actualidad el monumento más visitado de Colombia.

El 19 de abril se inicia el envite al Castillo. Las decisiones que adoptó Blas de Lezo le ensalzan como uno de los mejores estrategas de la historia. Alrededor de las murallas cavó un foso tan hondo que las escalas inglesas se quedaron cortas y construyó trincheras para evitar que se acercaran los hombres. Por otro lado, envió dos supuestos desertores que confundieron a los ingleses con informaciones falsas sobre la tropa española. Les indicaron como idóneo el flanco mejor protegido del San Felipe donde el ataque británico acabaría por estrellarse.

Esa misma noche, Vernon inició el hostigamiento con más de 4.000 hombres de infantería en tres columnas. Al otro lado, les esperaban los cañones del San Felipe y un millar de soldados españoles. Pero no pudieron escalar los muros. Habían caído en la trampa. Se vieron sorprendidos por la férrea defensa del castillo.

El calor y la humedad hacían mella en ellos, los equipos pesaban demasiado y llevaban muchas horas combatiendo. Aun así, consiguieron llegar al recinto. Fue entonces cuando los defensores del San Felipe lanzaron una carga a bayoneta que resultó letal y que obligó a los ingleses a huir en desbandada. Un segundo ataque colapsó al ejército inglés. Sólo pensaban en replegarse hacia sus naves a pesar de que allí les esperaba la peste amarilla y el vómito negro.

Vernon intentó un nuevo ataque pero el desánimo de las tropas se lo impidió. Para restablecer la disciplina fusiló a algunos de sus soldados. Fueron tantas las bajas que los ingleses hundieron parte de la flota al no poder tripularla. Perdieron 19 navíos de línea, cuatro fragatas, 27 transportes, 50 naves y entre 8.000 y 10.000 hombres. Fue una de las mayores derrotas de su historia. En la retirada, destruyeron en Cartagena las fortificaciones de Santa Cruz y San Luis.

Un orgulloso Vernon envió una última carta a Lezo: «Hemos decidido retirarnos, pero para volver pronto a esta plaza, después de reforzarnos en Jamaica». A lo que Lezo respondió: «Para venir a Cartagena es necesario que el rey de Inglaterra construya otra escuadra mayor, porque ésta sólo ha quedado para conducir carbón de Irlanda a Londres».

Aún está por cerrar la leyenda del mediohombre. Mientras que Inglaterra silenció la derrota y levantó un memorial en nombre de Vernon en la Abadía de Westminster, en España ni siquiera sabemos dónde están los restos de Blas de Lezo. El almirante murió pocos meses después víctima de las enfermedades que produjeron los cadáveres insepultos de los ingleses. Se cree que su cuerpo acabó en una fosa común. Cuestionado por el rey, no recibió honores hasta 1760 en la figura de su hijo. España le olvidó.

La Fundación Blas de Lezo se ha propuesto dar a conocer a la sociedad su figura histórica, además de investigar y crear un archivo histórico. Ha montado una exposición itinerante con 50 cuadros, armas, uniformes, estandartes, banderas y maquetas y un documental de homenaje a Cartagena.

LUIS F. DURÁN
ILUSTRACIÓN: PEDRO JIMÉNEZ



La maldición sobre un hombre bueno e invicto


POR ÁLBER VÁZQUEZ
Blas de Lezo fue un almirante español al que se le recuerda por la heroica defensa de Cartagena de Indias, donde preservó la plaza con un puñado de soldados frente a un fastuoso desembarco inglés. Lezo y sus hombres se batieron durísimamente durante días y días hasta que los ingleses retornaron a sus barcos, levaron anclas y se marcharon por donde habían venido. Los países hispanoamericanos que hablan nuestro idioma lo hacen, en gran medida, gracias a su gesta. A cambio, Blas de Lezo recibió un trato muy español: se lo ignoró durante siglos hasta que su figura ha sido recuperada recientemente. Y una vez logrado, ha vuelto a surgir, en torno a su rehabilitación, la típica polémica española: ¿y si quizás no merezca su memoria ser rehabilitada pues lo que hizo no fue para tanto?

Ésta y no otra es la maldición eterna de Blas de Lezo y de los cientos o miles de hombres buenos que existen en la Historia de España: que nos los cuestionamos tanto, por tantos motivos y durante tanto tiempo que nos enfangamos en la discusión y jamás salimos de ahí. El almirante Edward Vernon, al que Lezo derrotó en Cartagena y que se tuvo que marchar con el rabo entre las piernas, se lo reconoce, en el ámbito anglosajón, con una generosidad que aquí causaría pasmo. Y eso que perdió la batalla y miles de sus hombres murieron.

Blas de Lezo nació en Pasajes (Guipúzcoa) en 1689 y murió por una causa imprecisa al poco de acabar la batalla de Cartagena en 1741. Su propia gente, no fuera Lezo a oscurecerles el porvenir, lo enterró en una fosa común sin ningún tipo de honor. No sabemos dónde está. Tenía, eso sí que lo sabemos, un talento natural para hacer bien su trabajo, algo que toleramos mal en España y le hizo granjearse enemigos por todas partes. Su carácter, directo y soberbio, tampoco ayudaba. Lezo no fue un marino con padrinos y tuvo que ascender por méritos propios. No perdió ni una sola batalla y los hombres bajo su mando lo adoraban, al menos de la forma en la que un soldado siente admiración por un oficial que sabe estar en primera línea de fuego sin despeinarse. Si había que morir, se moría y él, Lezo, se iría con ellos. Puede que en este carácter leal a sí mismo y a los suyos estuviera la clave de la victoria en Cartagena de Indias. Aunque hoy en día, para no perder comba con la historia, algunos lo pongan en duda, Lezo y sus hombres bordaron el trabajo que les habían encomendado.

De hecho, casi no lo logran. Al final, los ingleses van haciendo valer su enorme superioridad numérica y avasallan literalmente a los españoles. Lezo, entonces, da la muestra definitiva de su genio militar. Ordena replegarse en el castillo San Felipe de Barajas y aguarda. Cuando los casacas rojas comienzan a ascender en gran número por la rampa de acceso al castillo, Lezo lanza a sus últimos 300 hombres armados sólo con cuchillos. La escabechina es tal que Vernon no se recuperará ya y ordenará el progresivo repliegue de sus tropas.

La tenacidad y el brillo intelectual de Lezo mantuvieron el curso de una historia que los ingleses se habían empeñado en cambiar. Si el que resiste gana, Lezo ganó a todos y sigue haciéndolo.

Álber Vázquez es autor de la novela Mediohombre: Blas de Lezo y la batalla que Inglaterra ocultó al mundo, en La Esfera de los Libros (ahora en bolsillo).



Rutas en barco a los fuertes

Una embarcación del Ministerio de Cultura de Colombia iniciará rutas entre Cartagena de Indias y los baluartes que jugaron un papel crucial en la batalla que se libró en Bocachica en 1741 . El objetivo es generar ingresos a través de la cultura, las artes y las riquezas naturales y visitar estos castillos que están situados a pie de costa. En el ambicioso proyecto están implicados el Ministerio de Cultura y la Escuela Taller de Cartagena de Indias. Ya se ha hecho una prueba piloto con una embarcación con características similares a la 'caracola', un barco autóctono del municipio colombiano, en la que se han podido visitar varias de las construcciones históricas. A lo largo del mes de enero se irán ultimando los detalles de estos recorridos cuyas entradas se podrán adquirir conjuntamente con la visita al emblemático castillo de San Felipe de Barajas, uno de los monumentos más visitados de américa del sur.


elmundo.es
 




___________________________
.
.
No debemos dejar que la Cultura muera, si muere el Arte, muere nuestra parte humana...

Los actos de hoy, marcarán nuestra era, sino...

¿Qué dejaremos para el que venga mañana?

.
.
 
j.luis Enviar mensaje privado Enviar correo al usuario
Volver arribaPágina inferior
Mostrar mensajes anteriores:    
 

Publicar nuevo tema  Responder al tema  Página 1 de 1
 



Usuarios navegando en este tema: 0 registrados, 0 Ocultos y 0 Invitados
Usuarios registrados conectados: Ninguno


 
Lista de Permisos
No Puede crear nuevos temas
No puede responder temas
No puede editar sus mensajes
No puede borrar sus mensajes
No puede votar en encuestas
No puede adjuntar archivos
No puede descargar archivos
No Puede publicar eventos en el calendario